17 nov. 2010

JOSEF FRITZL EL MONSTRUO DE AMSTETTEN


En Amstetten una comunidad cercana a Viena, el mal decidió alojarse en la persona de Josef Fritzl un electricista que durante veinticuatro años escondió en el sótano de su casa a su hija Elizabeth Fritzl, en la cual deposito una saña física y psicológica jamás vista, el hombre aparte de que la tuvo encerrada toda su vida, la violo innumerables veces resultando el nacimiento de siete hijos-nietos por así llamarlos, de los cuales solo sobreviven seis, de estos escogió a tres para adoptarlos y criarlos con su esposa Roseé Marie. A los ojos de la comunidad eran unos buenos padres, y el hecho de que según ellos que su hija se hubiera ido con una secta religiosa, les daba un aire de victimas ante los vecinos, ellos criaron a los tres niños con una excelente educación, tuvieron vacaciones, fiestas y amigos como cualquier chico, mientras que los otros chicos vivieron en un cuarto en donde nunca les daba el sol, y en donde su mundo media tres o cuatro pasos en cualquier dirección. Josef Fritzl era según sus vecinos un tipo que se esmeraba mucho en el arreglo de su persona, trataba siempre de estar bronceado y coqueteaba con las mujeres, pero lo que llamaba la admiración de las personas era el jardín que cuidaba con tanto esmero que a veces se quedaba altas horas de la noche arreglándolo, regándolo, podándolo, según el valía la pena, ya después saldría a la luz que el exagerado cuidado que daba al jardín era por que, justo por debajo estaba el cuarto secreto donde mantenía prisioneros a su hija y a sus hijos. Ya detenido, sale a la luz una serie de declaraciones sobre el oscuro proceder de Fritzl, como la que hace una prostituta, “ a el le gusta tener relaciones en el calabozo, y a veces me da ordenes como si fuera el un profesor de alguna escuela militarizada”, el calabozo al que hace referencia la mujer es un privado oscuro de un burdel, que es rentado para quien lo solicite, o lo mencionado por el dueño de un motel que dice, “ las prostitutas se quejaban de que el les exigía que simularan como si estuvieran muertas”, esta practica refleja el nivel de desordenes mentales, bastante graves por cierto, que pueden ser reflejo de las atrocidades que pasaban en el sótano de la casa del monstruo. El tipo era asiduo visitante de Tailandia, lugar que es internacionalmente conocido por el turismo sexual infantil, y que se presume que era el principal interés de Fritzl, teoría que se refuerza por el hecho de que siempre viajaba sin su familia. El también era muy inteligente, bueno y quien no lo es si en 24 anos logra engañar a familia y comunidad, pero eso no es todo, el proyecto el sótano, que entre otras cosas tenia un mecanismo que se abriría si el moría. Aunque la suerte lo había favorecido todo este tiempo, el destino le dio un revés el día en que interno a su hijo en un hospital, en estado delicado y al hacerle los estudios de rigor resulto con una rara afectación genética que solo se Presenta en casos de incesto, razón por la cual la policía comenzó un proceso de investigación que resulto en el descubrimiento del sótano y en consecuencia, de sus hijos. Pues esta es la historia del monstruo de Amstetten que ya confeso sus crímenes y la muerte e inhumación de uno de sus hijo-nietos.

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POEMA A LA MUERTE POR PABLO NERUDA

Hay cementerios solos,
tumbas llenas de huesos sin sonido,
el corazón pasando un túnel
oscuro, oscuro, oscuro,
como un naufragio hacia adentro nos morimos,
como ahogarnos en el corazón,
como irnos cayendo desde la piel del alma.

Hay cadáveres,
hay pies de pegajosa losa fría,
hay la muerte en los huesos,
como un sonido puro,
como un ladrido de perro,
saliendo de ciertas campanas, de ciertas tumbas,
creciendo en la humedad como el llanto o la lluvia.

Yo veo, solo, a veces,
ataúdes a vela
zarpar con difuntos pálidos, con mujeres de trenzas muertas,
con panaderos blancos como ángeles,
con niñas pensativas casadas con notarios,
ataúdes subiendo el río vertical de los muertos,
el río morado,
hacia arriba, con las velas hinchadas por el sonido de la muerte,
hinchadas por el sonido silencioso de la muerte.

A lo sonoro llega la muerte
como un zapato sin pie, como un traje sin hombre,
llega a golpear con un anillo sin piedra y sin dedo,
llega a gritar sin boca, sin lengua, sin garganta.

Sin embargo sus pasos suenan
y su vestido suena, callado como un árbol.

Yo no sé, yo conozco poco, yo apenas veo,
pero creo que su canto tiene color de violetas húmedas,
de violetas acostumbradas a la tierra,
porque la cara de la muerte es verde,
y la mirada de la muerte es verde,
con la aguda humedad de una hoja de violeta
y su grave color de invierno exasperado.

Pero la muerte va también por el mundo vestida de escoba,
lame el suelo buscando difuntos;
la muerte está en la escoba,
en la lengua de la muerte buscando muertos,
es la aguja de la muerte buscando hilo.

La muerte está en los catres:
en los colchones lentos, en las frazadas negras
vive tendida, y de repente sopla:
sopla un sonido oscuro que hincha sábanas,
y hay camas navegando a un puerto
en donde está esperando, vestida de almirante

POEMA A LA MUERTE

¿Cómo llenar el vacío de esta noche?

No con lágrimas,

puesto que el exilio es voluntario,

sí con pena,

que no cabe en mi pecho el deseo.

¿Es, acaso, extraño una noche oscura?

De loco es añorar la luz ahora

y sin embargo me salgo de mí

y necesito como el adicto

la droga redentora.

Tiemblan mis labios

en tus labios ausentes,

huyes como una sombra

que no logro atrapar.

Queda mi grito en la garganta

y tu pecho cotidiano

de las manos se escapa,

tus ojos, ya cerrados,

no me hablan.

En este silencio sin tí

me pregunto:

¿Cómo llenar el vacío de esta noche?

NO SON LOS MUERTOS

No son los muertos los que en dulce calma
la paz disfrutan de su tumba fria,
muertos son los que tienen muerta el alma
y viven todavía.

No son los muertos, no los que reciben
rayos de luz en sus despojos yertos,
los que mueren con honra son los vivos,
los que viven sin honra son los muertos.

La vida no es la vida que vivimos,
la vida es el honor, es el recuerdo.
Por eso hay hombres que en el Mundo viven,
y hombres que viven en el Mundo muertos.